Ganadora del Concurso “Comparte tu experiencia en las actividades de nuestro Programa Sociocultural”


Ya tenemos ganadora de nuestro concurso de relatos y fotografías titulado “Comparte tu experiencia en las actividades de nuestro Programa Sociocultural”, que en los próximos días recibirá una fantástica tablet.

El relato elegido ha sido el de Carlota, del que nuestro jurado ha destacado que refleja perfectamente los sentimientos (miedos, incertidumbre, emoción, amistad…), el aprendizaje del idioma, la superación personal y el sentimiento de grupo.

Queremos agradecer su participación a las otras dos finalistas, María y Rocío así como al resto de jóvenes beneficiarios que nos enviaron sus relatos y fotografías.

A continuación podéis leer el relato de Carlota:

El 1 de Julio empezó mi aventura, me esperaban 6 semanas en las que el universo me tenía preparadas una de las mejores experiencias que he vivido y jamás viviré. Al principio todo eran dudas y nervios, sabiendo que tenía que exprimir al máximo esa vivencia porque era consciente desde el comienzo que iba a ser irrepetible. Prometía ser una experiencia muy enriquecedora, pero era verdad que me esperaba un vuelo largo, conocer gente nueva, irme a un sitio donde la gente no hablaba mi idioma y tenía ganas, pero también me daba respeto.

Los primeros días fueron de adaptación, conocer a mi familia durante ese mes y medio, familiarizarme con la escuela y mis nuevos compañeros y habituarme a lo que sería mi estancia en Toronto.

Los días fueron pasando y yo cada vez me sentía más cómoda, mi familia era muy amable e hice piña con un grupo de 10 chicos y chicas de distintos sitios, aunque al final la llamada <mafia española> fue formada por 12 personas, el destino hizo que nos juntáramos varios jóvenes con ganas de comerse el mundo y empezaron a surgir planes. Fueron muchas las tardes de quedadas en el High Park,  hablando hasta las tantas. Los miércoles eran los días reservados para ir a la discoteca, ya que ese día ponían música española.

Toronto no fue nuestro único destino.

Hicimos varios viajes exprés de un día.

Fuimos a Nueva York, contemplamos la estatua de la libertad y nos maravillaron sus rascacielos.

Recorrimos casi toda Canadá, nos empapamos en las cataratas del Niagara, vimos un partido de béisbol, hicimos un viaje en barco por Ottawa, fuimos a la torre del reloj en Montreal y recorrimos Quebec, pero lo mejor fue hacerlo en grupo y pasarlo en grande.

No sólo creamos la mafia española, aprendimos inglés y salimos con una unión difícil de romper. A día de hoy, dos años después de ese viaje, seguimos manteniendo el contacto y nos vemos cada vez que podemos. Recuerdo ese viaje con nostalgia porque me dio tanto que siempre le estaré agradecida.

Conocimos un poco más de mundo y supimos sacar lo mejor de la situación que nos había llevado hasta allí.

Gracias a ese viaje, de una pérdida hicimos una ganancia, y no veas qué ganancia.


Noticias Relacionadas

La Fundación Huérfanos CNP promueve y facilita que los jóvenes beneficiarios participen en la defini... Ver más
Las iniciativas sociales, para cooperar en la atención a las necesidades de otros, son una realidad... Ver más
Este año no podemos disfrutar presencialmente de las actividades de nuestro Programa Sociocultural,... Ver más